| PALABRAS
PERSONALES
Evolución
entre resabios primitivos
El
mundo no va en ninguna dirección en particular. O tal
vez convendría decir que no hay nada pre-determinado
o pre-destinado. Las personas que militan en movimientos de
distinto tipo (religiosos, sociales, políticos) tienen
una tendencia a creer que los sucesos mundiales confirman
sus formas de ver las cosas, y/o que están evolucionando
de una manera que van a derivar inevitablemente en el triunfo
de sus causas.
Quienes
creemos en las bondades y los beneficios de una empresa con
rostro humano tenemos la tendencia a creer que las modernas
teorías de management acompañan este movimiento.
La literatura que compramos en las librerías o leemos
en publicaciones especializadas y en sitios en Internet, parece
indicar que más y más personas comparten nuestros
mismos modelos mentales. Al mismo tiempo, un creciente número
de empresas parece ir adoptando las “mejores prácticas”
que favorecen que sus empleados puedan ser más felices.
Del
mismo modo, muchos jóvenes de la Generación
“Y” parecen desencantados de la sociedad consumista
y materialista que supimos construir para ellos, y se muestran
reacios a ser parte de organizaciones que cercenen los espacios
de vida personal y social que tanto valoran y aprecian.
No
obstante, todas esas señales de evolución de
la especie humana en una dirección más trascendente
y espiritual se dan de bruces contra la obstinada codicia
de una importante porción de nuestra raza que permanece
estancada en estadios más primitivos. Nada hace prever,
por el momento, que estas ordas en estado salvaje vayan a
cambiar sus métodos ancestrales por prácticas
que echen raíces en una inteligencia espiritual sustentable.
Muchos de esos seres en estado inferior de evolución
manejan empresas, controlan estructuras gubernamentales, gestionan
instituciones públicas y manejan medios de comunicación
masiva.
No
creo, por lo demás, que estemos en la aurora ni del
fin del mundo ni del ocaso del capitalismo. Ambos –el
mundo y el capitalismo– han mostrado hasta ahora recursos
y habilidades para sobreponerse y para seguir haciéndolo
por un tiempo más –aunque no eternamente–.
Sea
como sea, tampoco creo en las teorías conspirativas
que juran y perjuran que el mundo es gobernado por una elite
todopoderosa, y que tú y yo nada podemos hacer para
modificar las cosas.
En
cualquier caso, la hoja de ruta de mi existencia en esta vida
tiene como Norte una vocación que me indica con más
o menos claridad qué hacer y qué no, en qué
equipos jugar, en qué causas militar, con quiénes
hacer negocios, de qué redes de colaboración
formar parte y qué mensajes predicar.
No
sé si las predicciones de los mayas serán acertadas
o no, y no tengo la menor idea de si 2012 será el fin
de un período ni el comienzo de una era dorada de bienestar
y prosperidad para todos.
Sólo
sé de mi propio imperativo, y es el de descubrir el
sentido de mi existencia y vivir en armonía con mi
destino. He allí mi felicidad.
Nos
vemos. Hasta pronto,
Esteban
Owen
Editor
esteban.owen@serhumanoytrabajo.com
 |
|
Unete
a la Red de Esteban Owen en LinkedIn.
Haz CLIC
AQUI, y luego en “Añade
a Esteban Owen a tu red”. |
|