En
los contextos de crisis, las organizaciones se preguntan qué
conviene comunicar internamente, de qué modo, en qué
momento, a quiénes y a través de qué
medios. Para estos interrogantes existen tantas respuestas
como profesionales a los que se les consulta.
Con
el objetivo de encontrar puntos de referencia e ideas claras,
durante el año 2009 coordiné una investigación
entre compañías locales con más de 300
empleados para conocer cómo estaban gestionando sus
comunicaciones. Este estudio fue desarrollado dentro del marco
de nuestra Asociación Argentina de Comunicación
Interna, y el equipo de investigadores estuvo integrado
por Andrea Lojo, Adriana Bottiglieri, Adriana Shimabukuro,
Gonzalo Novara, Pilar Bravo y Virginia Marega Maggio.
El
primer dato alentador que obtuvimos fue que el total de las
compañías encuestadas afirmó que gestiona
formalmente su Comunicación Interna. El 70% manifestó
que cuenta con un área o departamento formal y exclusivo,
mientras que en el 30% restante existe al menos una persona
que, entre otras funciones, se ocupa de gestionarla.
Respecto
a la cantidad de personas que integran el área, en
el 85% de las empresas el departamento de CI cuenta con una
a tres personas como máximo. Si bien este número
puede parece pequeño teniendo en cuenta que fueron
encuestadas empresas con más de 300 empleados, el 78%
aseguró que dispone del apoyo de consultoras o profesionales
externos dedicados a la comunicación. Esta tercerización
cubre un espectro amplio de trabajo que incluye la elaboración
de diagnósticos, planes y herramientas.
Otro
dato positivo fue que el 73% de las organizaciones estimó
que durante el año se conservará el equipo de
trabajo, un 19% consideró que se tomará más
personal, mientras que el 8% afirmó que se entrenará
a personal de otras áreas para que realicen tareas
de CI.
En
cuanto al presupuesto, más del 80% indicó que
cuenta con un presupuesto propio y el 40% presenta un presupuesto
mayor al del año pasado.
La
comunicación de la crisis
La
segunda parte de la investigación apuntó a conocer
cómo estaban comunicando la crisis y qué peso
político tenía la CI dentro de la empresa.
En
cuanto a la importancia del área, la mayoría
consideró que la Comunicación Interna es un
aliado en los momentos de incertidumbre, y el 70% afirmó
que confía en que esta crisis es una oportunidad para
demostrar que puede dar respuestas estratégicas.
Por
otro lado, el 46% de las empresas aseguró que comunicó
formalmente el impacto de la crisis, y que la principal acción
desarrollada fue la comunicación directa y cara a cara
de la primera línea del management, es decir, los CEO,
gerentes generales y directores.
Considero
que este dato es uno de los más destacados de la investigación,
porque indica la iniciativa que tomaron los líderes
en este contexto negativo y su voluntad de comunicar personalmente
los temas críticos.
En
mis seminarios sobre comunicación interna suelo preguntarles
a los participantes cuántas personas hacen comunicación
interna en sus empresas. Las respuestas por lo general son:
“yo solo”, “somos dos”, “todavía
no hay nadie”, “somos un equipo de cuatro personas
y una agencia externa que nos ayuda”, etc.
Mi
pregunta posterior es cuántas personas trabajan en
sus empresas. Y luego de que responden, mi conclusión
es que entonces en sus compañías “hacen
comunicación interna” la misma cantidad de persona
que trabajan, porque todos emiten mensajes constantemente.
Estas
dos simples preguntas las utilizo para dejar en claro que
la comunicación interna de una empresa no es patrimonio
ni responsabilidad exclusivos de su área o departamento.
En realidad, todos son sujetos comunicantes, especialmente
los líderes, porque sus mensajes tienen más
llegada, impacto y recordación. Por eso los datos que
obtuvimos en esta encuesta me parecen valiosos: demuestran
que los líderes son conscientes del efecto de sus mensajes
y acciones, y que además entienden que la comunicación
no es una obligación sino una responsabilidad y una
oportunidad inherente a su posición.
Finalmente,
espero que esta investigación sirva como punto de partida
para futuros estudios en la región, y que entre todos
podamos continuar aprendiendo, mejorando y difundiendo conocimiento
para mejorar la gestión de la Comunicación Interna
en nuestras organizaciones.
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