Introducción
Tradicionalmente
se ha entendido como capacitación al proceso a través
del cual se proporciona a los trabajadores las habilidades
necesarias para desempeñar el trabajo.
Hoy
en día este concepto se ha ampliado debido a las actuales
exigencias de competitividad de las empresas como miembros
de la aldea global y los constantes cambios en la tecnología,
cada vez más rápidos, además del enfoque
orientado al cliente.
Es
decir que hoy, además de la capacitación técnica
necesaria para desempeñar su trabajo, el personal debe
ser capaz de resolver problemas relacionados con su labor,
trabajar en equipo y comunicarse de manera efectiva. Asimismo
estamos obligados a tener en cuenta la flexibilidad para satisfacer
las necesidades de calidad, variedad, puntualidad y hasta
la personalización de los productos o servicios que
se ofrecen a nuestros clientes.
Finalmente,
debemos agregar a todo lo anterior las necesidades derivadas
de una deficiencia en el desempeño del trabajador por
una cuestión de actitudes negativas, falta de motivación
o sensibilidad no desarrollada.
¿Cuándo
necesito capacitar?
Obviamente
esto no lo sabremos si no hacemos un diagnóstico adecuado.
Lo
que probablemente ocurra es que tengamos que enfrentar escenarios
con diversos problemas en la organización, y del análisis
que se haga podremos discernir si la corrección de
dichas deficiencias podrá hacerse a través de
la capacitación.
Para
ello debemos tener en cuenta algunas consideraciones:
- Para
el caso de personal nuevo, debemos tener claro cuáles
son los requisitos del cargo, derivado de un análisis
de las tareas que lo componen, y finalmente aplicando lo
siguiente:
Requisitos
exigidos por el cargo – Requisitos cumplidos
por el nuevo personal = Necesidades de capacitación
- Para
el caso de personal existente en la organización,
debemos efectuar un análisis de desempeño,
de cuyo resultado se puede inferir si las deficiencias detectadas
se corregirán a través de un programa de capacitación.
- En
términos más generales, se puede optar por
un análisis organizacional enfocando el diagnóstico
a fin de conocer las necesidades de capacitación
requeridas para conseguir la alineación del personal
con los objetivos a largo plazo de la organización.
Para ello deberán estudiarse factores como: planes,
fuerza laboral, eficiencia organizacional, clima organizacional,
etc. La capacitación interactuará profundamente
con la cultura organizacional.
Herramientas
Las
más conocidas y utilizadas son:
- Evaluaciones
de selección de personal
- Análisis
de cargos
- Evaluación
del desempeño
- Cuestionarios
- Entrevistas
con supervisores, jefes y gerentes
- Observación
- Reportes
e índices de producción, eficiencia, etc.
- Solicitudes
a supervisores, jefes o gerentes.
Adicionalmente
podemos valernos de indicadores como:
- Baja
calidad de producción
- Baja
productividad
- Comunicación
ineficiente
- Falta
de integración
- Excesivas
mermas o desperdicios
- Gastos
excesivos en reparación de maquinaria y equipo
- Relaciones
deficientes entre el personal
- Excesivas
quejas
- Falta
de interés en el trabajo
- Exceso
de ausentismo
- Errores
en la ejecución de órdenes
Intervención
del profesional de Recursos Humanos
Como
responsable en línea y función de asesoría,
el profesional de Recursos Humanos debe planificar y ejecutar
la capacitación. Sin embargo, a pesar de que cada vez
los directores de las organizaciones están dando mayor
atención a los recursos humanos como capital, existen
aún algunos que no se convencen de que la capacitación
es una inversión y no un gasto, obligando al mencionado
profesional a asumir un reto mayor para demostrar a la alta
dirección lo contrario.
Siendo
un activo intangible (aún no reconocido como tal contablemente)
el conocimiento genera un valor importante en la organización,
a punto de haber tenido que considerarse como anexo de muchos
estados financieros para sustentar la diferencia existente
entre el valor en libros de una entidad con el mayor valor
de venta de la misma.
Es
nuestra obligación involucrarnos con estos sistemas
de valuación del conocimiento para alcanzar el nivel
requerido por la organización, y luego conseguir que
dicho proceso de aprendizaje continúe en el tiempo
conforme los cambios permanentes que vivimos en estos tiempos.
|