| |
| |
|
|
| |
Alejo
Cantón es CEO y Presidente de VISTAGE
Argentina, una organización internacional
que promueve y organiza encuentros periódicos
entre CEOs y Número Uno de empresas, con una
propuesta de “apoyo confidencial”.
Cantón
está arribando recién a sus 40, lo que
podría parecer una edad temprana para estar
al frente de una organización que brinda orientación
y apoyo a líderes de empresas. Él mismo
confiesa que comenzó muy temprano su trayectoria
como empresario, y reconoce que tiene mucho por aprender
“para ser un buen líder”.
En
una charla que por momentos hizo anclaje en problemáticas
locales e inmediatas de la Argentina, como el conflicto
del campo y la situación puntual en la empresa
Kraft, Cantón brindó una mirada reflexiva
sobre el panorama más general de la tarea de
estar al frente de una organización empresarial.
Cantón
se desempeñó anteriormente como Vice
Presidente de Ventas de Acciones Latinoamericanas
en Santander Investment Securities. Tiene un MBA en
Finanzas y Entrepreneurship en The Anderson School
at UCLA, Los Angeles.
|
|
| |
|
|
| |
|
 |
|
El
prestigio de los CEO quedó en la mira a raíz
de tantos fracasos y culpas que se les atribuye en la reciente
crisis, como en otras anteriores. ¿Se puede decir que
los dardos están apuntados contra ellos por casos puntuales
y aislados, o existe un deterioro real en la ética
y la responsabilidad de los número uno?
En
realidad yo creo que no es ni una cosa ni la otra. Me parece
que ser un número uno es cada vez más difícil.
Entonces es una comparación injusta, porque la velocidad
del cambio hoy no es la misma que la velocidad del cambio
hace cinco, diez o veinte años. Y ser un número
uno hoy implica lograr adaptarse a estos cambios de una manera
que es cada vez más difícil. La velocidad con
la que cambian las cosas es mucho más rápida
de la que nosotros tenemos para adaptarnos. Entonces, como
cada número uno tiene una capacidad limitada, el desafío
hoy es mucho mayor.
Justamente,
el CEO es una persona que está allí arriba de
la pirámide, y muchas veces se habla de la soledad
de los CEO y los número uno, que me parece que es un
lugar de mucha angustia. ¿Esta soledad es una condición
necesaria en el liderazgo gerencial, o es una distorsión
que responde a paradigmas antiguos? ¿Podría
ser de otra manera?
No
es una condición necesaria, pero es una realidad como
otras, es una realidad más. No veo que en un futuro
inmediato nos quedemos ni con un sistema donde el CEO está
aislado y es el que tiene todo el peso de la responsabilidad,
ni con otro donde la responsabilidad sea compartida dentro
de un equipo gerencial. Son diferentes modelos.
En
general, lo que yo he encontrado con mi experiencia, y lo
que veo en el mundo en el que yo me muevo, que es principalmente
dueños de empresas PYME, o sea empresarios, es que
el sistema que tiende a funcionar mejor es uno donde hay una
persona que es como el Director Técnico, que supervisa
a un equipo que dirige una empresa. Es importante tener esa
figura del Director Técnico, y tiende a funcionar bien
que esa persona sea una sola. Entonces, consulta acerca de
las decisiones a tomar, participa, pero eventualmente hay
alguien que es el que toma la decisión.
Ahora,
esa persona, el peso de la responsabilidad de ser el que toma
la decisión final, es una carga. Es
cierto lo que vos decís, hay un tema de angustia, porque
uno siente que hay muchas personas que están afectadas
por la decisión que tome, porque a fin de mes hay que
pagar los sueldos. Y además, uno no puede manifestar
dudas, porque necesitás que la gente te respalde, entonces
vos manifestás confianza y seguridad en las decisiones
que tomás. Después, con tu almohada dudás.
Me
parece que esta es una realidad que está para quedarse,
y hago el paralelismo con el deporte: me parece que es difícil
que un equipo trabaje bien si no hay alguien que lo está
dirigiendo, que una orquesta toque bien si no hay alguien
que la está dirigiendo.
En
las reuniones que promueve y organiza VISTAGE
entre números uno, ¿qué tipo de problemáticas
o de dificultades surgen? ¿Son cuestiones de orden
más práctico, preguntas acerca de las mejores
prácticas para hacer determinadas cosas, o surgen cosas
más internas de las personas, dificultades emocionales?
Hay
cuatro temas que salen una y otra vez. 1) Cómo crecer
adecuadamente, a qué ritmo crecer y cómo administrar
ese crecimiento; y si uno está estancado, cómo
retomar el crecimiento. Todo lo que esté relacionado
con el crecimiento es un gran tema para estas reuniones. 2)
Todo lo que está relacionado con delegación.
Cómo delegar efectivamente. Porque en general los empresarios
tienen un éxito inicial con una idea que la saben vender
bien en el mercado. Y después se dan cuenta de que
para llevar a la empresa a otro nivel de crecimiento, ya es
más liderar gente, y para eso hay que saber delegar.
Segundo gran tema. 3) Tercer gran tema: disputas entre accionistas,
o societarias. O de sucesión, o de hijos que empiezan
a regular en la empresa. 4) Cuarto gran tema, equilibrio entre
vida personal y profesional, porque como vos decís,
somos un todo [se refiere a nuestra conversación off
the record antes de iniciar la entrevista], y en general
ser empresario y tener éxito y pasar a tener gente
que dependa de uno hace que sea muy fácil “irse
de mambo” (sic: argentinismo para expresar
que alguien pierde los propios límites) en las horas
que le ponés al laburo, y en las horas de cabeza que
le ponés aun cuando no estás en la empresa y
estás en tu casa. Y eso es contraproducente, porque
si uno está mejor, más relajado, menos estresado,
y con más equilibrio en su vida, puede tomar mejores
decisiones. Entonces nosotros trabajamos mucho ese aspecto
también. Que no trabajar más necesariamente
implica mejores resultados, es trabajar más inteligentemente.
Lo
notable es que estás diciendo cosas que todo el mundo
“sabe”, pero llevarlo a la práctica, es
como que en el día a día se “encierran”
y no ven la posibilidad de …
Hay
una cosa que pasa en estos grupos, que trasciende a esta empresa.
La idea de juntarse en grupos hay en todos los ámbitos,
y es una idea tan poderosa porque lo que vos encontrás
en un grupo es un interlocutor válido. Cuando vos vas
a un grupo de gente de autoayuda que está queriendo
superar algo, alguna adicción o algún problema,
o cuando vas a otro grupo que está queriendo entrenarse
juntos para correr un maratón o escalar una montaña,
o vas a uno de estos grupos donde son todos empresarios; cuando
un empresario ve que otro empresario logró tomarse
todos los viernes para él, le llega de una manera muy
diferente que si vos o yo vamos y le decimos “Che, te
tenés que tomar un día por semana”. Porque
es un interlocutor válido. Porque es otro como él.
Esto es lo importante.
¡Es
otro como él, y el otro pudo!
¡Y
el otro pudo, tal cual! Y entonces dice: “Si este ‘bolas’
(sic: otro argentinismo para descalificar a otra
persona, generalmente usado con un cierto tono afectuoso,
a menudo entre amigos) pudo, ¿cómo no voy a
poder yo?”.
Me
llamó la atención lo que decías recién
del emprendedor que arranca con una idea, la lleva adelante
bien en la primera etapa, y después se da cuenta de
que en realidad se trata de algo mucho más grande que
lo que él suponía. Es muy parecido a la premisa
que yo tengo de que la persona que llega a gerente, llega
porque hizo bien las cosas en su profesión, en su oficio,
pero cuando llega a gerente, se trata de otra cosa completamente
diferente, es otro trabajo. Lo que vos me estás diciendo
es que a nivel del empresario es lo mismo, es empezar con
una idea y encontrarte con que es otro trabajo. ¿Cómo
evaluás el nivel de preparación de la gente
(porque son personas, en definitiva), que llegan a un puesto
de CEO? ¿Están preparados o hay una falta?
Hay
una falta total, porque no hay ningún lugar que te
prepare. Yo hice un MBA en Estados Unidos, en una de las mejores
universidades, con lo cual puedo decirte, por lo menos desde
esa experiencia, que ni ese programa me preparó a mí
para liderar esta empresa. A mí hoy me falta muchísimo
para ser un buen líder. Porque se aprende en la cancha.
Te pueden dar un libro donde te dicen que lo que tenés
que lograr es rodearte de la mejor gente, y una vez que te
rodeás de la mejor gente, mantenerlos con la camiseta
muy puesta, muy motivados, muy alineados con tus objetivos.
Pero después, en el día a día, yo voy
a aprender de la relación que tenga con vos, y cuando
vos vengas y te mandes una macana, y a mí lo que me
salga es pegarte el hachazo … por leer un libro yo no
voy a reaccionar de una manera o de otra. Va a ser en la experiencia,
entonces esto se aprende en el laburo. Con lo cual, cuando
llegás a ser gerente, o cuando llegás a ser
el número uno, a partir de ahí tenés
que estar muy despierto a entender que tu rol cambió.
Que es más cómo influís sobre los demás
que cómo sos vos el que apaga todos los incendios.
Un ejemplo maravilloso es el del jefe y la secretaria, cuando
el jefe tipea mejor que la secretaria, pero tiene que dejar
que la secretaria lo haga porque sino … se aplica en
todos los ámbitos.
Si
pensamos en qué cosas habría que ir modificando
para que lleguemos a una generación que acceda con
mejor preparación a estos cargos, ¿hay una responsabilidad
más macro, de las instituciones educativas, o es más
una responsabilidad de la empresa?
Yo
ahí tengo mi punto de vista muy personal …
Digo,
porque por lo que decís, parece que se aprende adentro
de la empresa, no en la universidad.
Es
que yo creo que esto es algo que tenemos que aprender desde
que somos chiquitos. Aprender a liderar, tenemos un sistema
educativo que hoy no enfoca en eso. El sistema educativo que
tenemos hoy es el mismo que se estableció cuando Henry
Ford hacía sus autos, entonces había que especializarse
mucho. Hoy el mundo cambió, entonces vos vas y te comprás
en la librería el último libro de Stephen Covey,
El líder interior, y vas a ver lo que están
haciendo algunas escuelas con nenes de cinco años,
enseñándoles a liderar. No importa si el tipo
es un bocho o si tiene algún handicap que haga que
tenga algún problema. Pero cada uno puede sentirse
que sabe liderar en algo. Entonces, más allá
de lo que hagan las empresas, creo que el tema de fondo es
que nosotros como adultos venimos con una enseñanza
que va a contramano de lo que el mundo necesita hoy. Porque
hay tanta información que obtenés con el “clic”
de un mouse, que no pasa ya por saberte los ríos, las
montañas… pasa por saber relacionarse con los
demás, cómo acceder a la información
a la que tenés que acceder. ¿Y dónde
te enseñan cómo relacionarte con los demás?
| |
 |
Pensando
más en el contexto macro, en lo que uno lee en los
diarios todos los días, o lo que vemos en la televisión,
hay en la dirigencia empresarial un discurso de queja sobre
temas como el clima de negocios, la falta de previsibilidad,
la inseguridad jurídica, la corrupción, todos
impedimentos. Pero a veces me pongo a pensar en otros países
y parece que pasan las mismas cosas, pero que no importa,
las empresas crecen igual, el país crece igual, la
economía crece. ¿Cuál es el problema?
¿Es real el motivo de todas estas quejas, o hay también
una cierta impotencia propia del empresario y de las empresas?
El
único tema que yo veo acá como gran diferencia
con otros países, que me preocupa, es que hay mucha
separación entre la dirigencia empresarial y la dirigencia
política. Los empresarios nos mantenemos alejados totalmente,
comparados no con Estados Unidos o con países europeos,
comparados con Chile, Uruguay y Brasil, con los países
que tenemos al lado. Estamos muy que no nos queremos meter
en eso, que nos dejen tranquilos, que no nos jodan, le esquivamos
a ese bulto, y en eso somos responsables.
Pareciera
haber una falta de visión sistémica, tanto en
los empresarios como en los políticos, en el punto
en que parece que están más enfocados en el
corto plazo, en los intereses individuales o sectoriales,
y no se puede pensar en la planificación de largo plazo,
que tiene que ver justamente con coordinar una visión
sistémica, con todos los sectores de la economía
y con los políticos. Me parece que los empresarios
delegan en los políticos, que ponen de manifiesto una
gran ineptitud para la planificación de largo plazo.
Sí,
es otra manera de decir lo que dije yo antes. Estoy de acuerdo.
La respuesta empresarial a lo que está haciendo el
gobierno con los medios, o lo que hizo el gobierno con el
campo, o lo que hace o deja de hacer con Kraft, yo diría
más bien brilla por su ausencia. Tenés alguna
que otra solicitada que es totalmente aguada en el diario.
Lo que hoy pasó con Kraft, no hay ninguna duda de que
hay varias empresas multinacionales que hoy están en
el país y que están pensando “que no me
pase a mí”. ¿Cómo hago para detectar
que no hay algo sembrado en mi empresa hoy, que en una semana
me está pasando a mí? ¿Y qué hacen?
Poco. ¿O qué hacemos? En esto, es como el otro
día me decía alguien, lo que hay que hacer es
dejar de hablar de “este país” y empecemos
a hablar de “nuestro país”. Bueno, no hacemos
mucho.
Mencionaste
el conflicto con el campo, y justamente yo tenía en
mente eso cuando te hice la pregunta anterior. Porque al principio
del conflicto del gobierno con el campo, parecía que
el empresariado no agropecuario se mantuvo medio al margen.
“Esto no me toca a mí”. Pero cuando vieron
que el conflicto del campo iba afectando a todos los sectores
y terminó afectándonos a todos, dijeron “arreglemos
con el campo”. Entonces parece que la visión
sistémica aparece cuando llegan las consecuencias,
no como una visión desde antes.
Sí,
sí …
Otro
tema: me parece que a partir de los ’90, o sobre todo
durante los ’90, hubo toda una ola de democratización
de las relaciones en las empresas. Apareció el concepto
de “organización horizontal” y otros parecidos,
y la Generación “Y” parecía que
iba a ir tomando el control de las empresas. Con la crisis
de la que aparentemente estamos empezando a salir ahora, ¿hay
una vuelta atrás en toda esa ola, va a haber una reacción,
un cambio de rumbo …? ¿Hacia adónde vamos?
No,
esa es la tendencia. Por supuesto, después está
el mercado que dictamina. Un ejemplo que me gusta dar es que
nuestros padres, cuando iban a buscar un laburo, se postulaban,
les hacían la entrevista y les decían “bueno,
tenés el laburo”. “¡Qué bien!
¿Cuándo empiezo a trabajar?”. Y por ahí
el primer día se enteraban de lo que iban a ganar.
Era lo último en que pensaban. Era tal la desesperación
de laburar… Hoy parece que ellos te entrevistan a vos.
Los integrantes de la Generación “Y” están
mucho más interesados en el equilibrio de vida, es
otro paradigma. Esa es la corriente, está para quedarse.
La generación de los chicos de cinco años –escuché
a una expositora que sabe mucho de este tema–, la tendencia
se acreciente aún más. Ya sabemos que esa tendencia
no se va a ir. Después, puede ser un serrucho, con
lo cual si las condiciones del mercado hacen que crezca el
desempleo, que sea más difícil conseguir laburo,
obviamente el chico de veintipico de años que va a
buscar laburo no se va a poner tan pretensioso, va a bajar
sus pretensiones, pero no quiere decir que su cabeza no esté
seteada de esa manera.
Otro
tema que a mí me obsesiona últimamente, el tema
de la incertidumbre, que no es sólo un tema laboral
o empresarial, es un tema global y que afecta a todo: la incertidumbre
política, la incertidumbre económica, la incertidumbre
sobre el futuro de nuestro planeta. ¿Dónde están
las respuestas? Ya ni las religiones ofrecen una respuesta
aceptable para la gente. ¿Dónde buscan los CEO
ese tipo de respuestas en medio de tanta confusión?
Un
gran beneficio que nosotros damos, como juntamos a números
uno de empresas que no se tocan entre sí, que no hay
ni competidor, ni proveedor, ni cliente, son todas industrias
diferentes, entonces en esas reuniones, en un grupo de 16,
vos ves qué le está pasando a otras quince industrias
que no son la tuya. Y ver qué les está pasando
te da un panorama macro, que es mucho más grande que
el que vos, desde tu propia caja, tenés acceso todos
los días. Esto te ayuda a anticipar y administrar mucho
mejor el cambio. El otro día estaba desayunando con
una empresa autopartista, que hace resortes. El tipo me contaba
que tres meses antes de la crisis él empezó
a ver que sus distribuidores aflojaban en lo que le pedían
de mercadería todos los meses. Y le empezó a
decir al grupo “señores, acá se viene
algo…”. Fue el primero en tirar esa señal
de alarma. En el grupo, recién a los dos o tres meses
empezaron a sentir el impacto, pero como él pudo hablarles
un tiempo antes, ya algunos tomaron acciones y se anticiparon
a la crisis. Un beneficio enorme. Entonces, más allá
de que sea con VISTAGE o de alguna otra manera, creo que una
manera de tener más certidumbre es rodearte de gente
que te pueda contar alguna parte de la película que
vos no ves. Porque todos tenemos puntos ciegos. Por definición.
Entonces, si vos te rodeás de gente que te pueda tapar
esos baches que tenés, vas a mejorar un poco ese aspecto. |
|