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Martha
Alles es Contadora, consultora internacional en Gestión
por Competencias. Es la autora latinoamericana con
la mayor cantidad de títulos publicados sobre
la materia.Presidenta
de Martha Alles Capital Humano, consultora regional
que opera en toda América Latina.
Profesora
titular en diversos postgrados en Argentina y otros
países. Ha dictado conferencias y seminarios
en numerosos países.
Doctora
por la Universidad de Buenos Aires en la especialidad
Administración.
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SHT:
¿Cómo percibe el estado actual de desarrollo
del concepto y de la práctica de la Gestión
por Competencias en América Latina?
Martha
Alles: Verificamos las siguientes tendencias:
-
Un
alto índice de implementaciones de Gestión
por Competencias y revisión de implementaciones
“viejas”.
-
Preocupación
(planes concretos) para alinear a las personas con la
estrategia organizacional.
-
Aggiornamiento de implementaciones a nuevas herramientas.
-
Selección: diseño de Assessment a medida
de la organización, es decir, en relación
con su modelo de competencias y rubro de negocios. Minimiza
los problemas en selecciones masivas.
-
Evaluación de desempeño: métodos
combinando objetivos y competencias:
- Objetivos:
ligados a remuneración variable.
- Competencias:
en relación con el desarrollo.
-
Planes de desarrollo de competencias a través de
las tres vías: autodesarrollo, jefe entrenador
y codesarrollo para todas las competencias del modelo.
-
Fuerte trabajo sobre dos temáticas: Rol del jefe
y Jefe entrenador, a partir de la alta dirección
e incluyendo a todos los niveles de jefatura.
-
Cada vez más, programas de formación en
evaluación de desempeño con foco en la forma
de evaluar (cómo observar comportamientos, etcétera).
-
Mapa y ruta de talentos para captar los mejores y desarrollarlos
con el propósito de incrementar el capital intelectual
de la organización.
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Una
correcta política de Gestión por Competencias
requiere de un alineamiento de toda la estrategia y los procesos
de una organización. ¿Están las empresas
latinoamericanas en condiciones de encarar una estrategia
de esa envergadura? ¿Se puede desarrollar una Gestión
por Competencias “a la medida de” organizaciones
no tan “poderosas”?
Tenemos
una experiencia de más de 15 años en implantar
modelos, lo hemos hecho en empresas de más de 20.000
colaboradores y en empresas de 30, hasta un caso de 10 personas.
No hay medida de empresa, se requiere decisión y compromiso
por parte de la dirección. En TODOS los casos se hizo
en relación a la estrategia.
Recordar
que la estrategia está siempre. Si la empresa es grande,
estará por escrito, si es pequeña, no. En ese
caso, hay que saber donde y cómo obtenerla.
Hace
falta un requisito, que el consultor entienda qué es
una estrategia y pueda reconocerla. Se requiere tener “mente
empresaria”.
En teoría una Gestión por Competencias debe
operar en beneficio de la rentabilidad de la empresa tanto
como del desarrollo de sus empleados. El objetivo es hacer
coincidir lo que Maslow llama la “gestión ilustrada”
con el sentido de “autorrealización” de
las personas, que sería un resultado de aquélla.
¿Es una utopía ingenua definirlo de esta manera?
¿Cuáles son los obstáculos a superar,
y cuáles los límites reales?
No
es una utopía, todo nuestro trabajo está inspirado
en Maslow, McClelland y otros autores clásicos.
La
experiencia nos indica que es posible y así lo hacemos.
El mayor problema lo tenemos –muchas veces– con
nuestros colegas, para que se comprenda adecuadamente, cómo
llevar a cabo esta estrategia ganar-ganar: que sea bueno al
mismo tiempo para la empresa y para el colaborador. Se puede
y así se hace.
Para
muchas empresas el desarrollo de políticas de este
tipo está alejado todavía de sus prioridades,
o de la conciencia de sus directivos. Aun así, muchas
personas que trabajan como empleados de estas organizaciones
quisieran poder desarrollar sus competencias personales. ¿Es
posible encarar un plan personal de desarrollo de competencias
sin el marco que provee una definición de las mismas
por parte de la organización donde se trabaja?
En
nuestra experiencia, los directivos comienzan a tener este
tema entre sus prioridades cuando se les explica “para
qué sirve”, creo importante destacar este aspecto,
antes de contestar la pregunta.
Si
una organización no tiene modelo de competencias no
es posible desarrollar las competencias que la misma requiere.
Ahora bien, si una persona –desde su perspectiva–
desea mejorar sus comportamientos donde ella cree que tiene
una carencia, puede hacerlo.
Para
ello primero deberá autoevaluarse. Para ello se puede
trabajar con los diccionarios de tipo estándar, como
son los libros Gestión por competencias. El diccionario
y Diccionario de comportamientos.
Un Plan de Desarrollo de Competencias comienza por
la Evaluación de Competencias, lo que en la gestión
de Recursos Humanos llamamos Evaluación de Desempeño.
Estas últimas suelen ser percibidas por los empleados
como un “examen de fin de año”, que determina
si van a recibir o no aumento de sueldo. ¿Es sólo
un malentendido producto de una cultura ancestral, o hay una
culpa de los responsables de implementar estas herramientas?
Un
plan de desarrollo comienza por la medición de las
competencias, es cierto, pero no necesariamente debe ser “la
evaluación de desempeño”. Existen otras
mediciones, en otros momentos, donde puede participar tanto
el evaluado como su jefe, y aun pares y subordinados. Existen
otras herramientas.
Nosotros
trabajamos con las Fichas de evaluación y éstas
se aplican en diversos momentos: en talleres de autoevaluación
que luego son revisadas por los jefes, y otras que se denominan
diagnósticos múltiples circulares (se parece,
pero no es una 360°).
Cuando
la empresa está madura, es decir, que ya han pasado
varios años de implementación exitosa de Gestión
por competencias, sólo en ese caso se pueden dejar
de lado las otras mediciones y que todas confluyan en la Evaluación
de desempeño. Pero para esto hace falta tiempo.
“Gestión
por Competencias” y “Desarrollo de Competencias”
son, podríamos decir, dos “productos” que
su empresa comercializa. ¿Qué consejo le daría
a las organizaciones y a las personas que no están
en condiciones de “comprar” sus productos?
Todos
los diseños deben ser “a medida”, si no
hay dinero para comprar o hacer algo a medida, es mejor no
hacerlo, dado que no será eficaz y dejará un
sabor amargo en la boca. (Primer consejo)
Hemos
conocido organizaciones donde –por malas implementaciones–
luego no se pueden poner en práctica ciertas herramientas.
Es importante señalar que las malas implementaciones
no solo ocurren cuando no se cuenta con recursos, muchas veces
con mucho dinero, igual se hacen las cosas mal.
Segundo
consejo, que los productos sean “realmente” conectados
con la estrategia organizacional. Usualmente no es así. |