La
inteligencia interpersonal es la madre de la comunicación.
Relacionarse con otras personas no sólo es hablar y
hacer gestos.
Todos
sabemos que existen personas que manejan la comunicación
como un verdadero arte, y que con su sólo dominio han
conseguido mucho éxito. Personas con mucho carisma
que saben transmitir sus ideas, transmitir sus sueños
y hacer que la gente quiera hacer lo que ellos consideran
correcto.
Algunas
de estas personas han nacido con un don especial, se comunican
de una manera extraordinaria, casi sin ningún esfuerzo,
son claros, especiales, fascinantes en su discurso y parecen
hipnotizar a las multitudes.
La
gran mayoría no nacemos con esa estrella, pero existe
una buena noticia, podemos aprender a comunicarnos de una
manera excelente y llegar a ser tan buenos expositores de
nuestras ideas como estos grandes hombres.
Descubrimientos
recientes en neurolingüística e inteligencia emocional
han logrado técnicas de resultados sorprendentes y
que pueden convertir a una persona normal en un excelente
comunicador y orador.
Con
la comunicación se trasmite, además de conocimientos,
sentimientos y principios de una persona, En ocasiones los
oradores que proyectan sentimiento y emociones conmueven de
una manera espectacular a sus oyentes.
El
arte se aprende, pero debemos estar conscientes de aprender,
debemos querer aprender, y debemos aprender a aprender; y
aprender a desaprender. Este complicado juego de palabras
se basa en lo que Stephen Covey llama “ser proactivo”,
ser dueño de su vida y de sus actos y querer verdaderamente
influir en la vida y no pasar por ella sin vivir.
Existen
muchos factores clave de éxito en el proceso de la
comunicación: muchos autores reconocidos han tratado
este tema, variados conceptos y métodos.
En
este trabajo queremos hacer un resumen de todas estas ideas
para tratar de encontrar un método que nos lleve a
hincarnos en este fascinante arte.
Todo
comienza con el respeto que merece su oyente, ya sea un individuo
o un auditorio, él es una persona importante y espera
que se respete su punto de vista.
Después
sigue el impacto que usted consiga al dar su información.
Siempre debe comenzar con algo sorpresivo, algo fuera de lo
común. En el mundo de hoy existe un bombardeo constante
de información, y sólo aquel que se destaca
puede llegar más rápido a su target.
Tu
auditorio sólo se interesará en tu idea si ésta
presenta algún beneficio. Comienza con las ventajas.
Después de tener la atención de tu oyente, no
desperdicies energía con conversaciones inútiles,
trata de tu transmitir tu idea con claridad, para que los
demás te comprendan. Siempre asegúrate que has
sido totalmente entendido. Haz preguntas para confirmarlo,
he aquí unos de los principales problemas de la comunicación,
la persona está segura de lo que dice, pero no está
segura de que lo que dijo fue lo que entendió la otra
persona.
Al
exponer tus ideas, hazlo en forma segura y con calma, no uses
palabras que indiquen inseguridad. No hables de temas de poca
importancia, ni distraigas la atención de tu oyente,
usa palabras que creen realidad y generen acción.
Después
de exponer tu idea, tu oyente querrá detalles, mostrará
obstáculos, o simplemente rechazará de plano
tu idea. Debes escuchar con atención para identificar
necesidades. Este método se usa mucho en los procesos
de ventas, escuchar las necesidades de los clientes, vencer
los obstáculos. No caigas en la tentación de
prometer lo que no puedes conseguir, debes mantener tu credibilidad
intacta.
Cuando
la persona apruebe tu idea, no sigas hablando, esto es una
venta cerrada. Esta idea que acaba de comprar tu oyente es
una relación ganar-ganar. Nunca uses tu poder de influir
en las demás personas para buscar sólo tu beneficio
personal.
Cultiva
las relaciones personales, no te conviertas en ermitaño,
usa la asertividad y empatía como principios fundamentales.
Desarrolla tu maestría personal, que se define como
la capacidad de generar energía y de canalizar las
fuerzas emocionales hacia el cumplimiento de objetivos comunes.
Tú
puedes conseguir el dominio total de este arte apasionante,
el arte de la comunicación. |