Piense
en el nombre del mejor ejecutivo o líder que
usted conozca. Propóngale el siguiente proyecto:
que localice un cerro en que viva gente muy pobre, y
busque motivar a 10.000 voluntarios. Monte con la colaboración
de ellos el proyecto de un show monumental que genere
la contratación temporal y flexible de decenas
de técnicos, estilistas y coreógrafos.
Cada
persona del grupo debe comprar de su bolsillo un disfraz
o fantasía que le costará de su bolsillo
el equivalente a tres meses de sueldo, para usarlo sólo
una noche.
Todas
las personas deberán ensayar dos veces por semana
junto a su “escuela”. Todo esto sin ganar
renta alguna. Además, tendrá que recaudar
un millón de dólares para pagar los gastos,
movilizarse por cuenta propia hacia el local del desfile,
llegar puntualmente a los exigentes ensayos, obedecer
ciegamente las órdenes de los organizadores,
y si la “escuela” no gana, llorar por cuenta
propia.
¿Lo
cree usted imposible? Pues eso sucede todos los años.
¡Es el carnaval de Río!
¿Cuál
es la explicación para el éxito de ese
proceso monumental a partir de casi ningún recurso,
gente de bajo grado de escolaridad, moradores de sectores
de alto riesgo como son las favelas en los cerros de
Río, prácticamente sin ninguna ayuda de
entidad privada o pública?
Pues
es la actitud de las personas que componen el grupo.
Todas trabajan motivadas por la alegría y por
una causa: ganar el desfile. El director de la escuela
no necesita fiscalizar al porta-bandera para saber si
está ensayando. Lo que éste más
quiere en la vida es realizar un gran desfile y lograr
ganar la competencia. Los componentes del grupo quieren
exactamente la misma cosa que el presidente de la Escuela.
Sus objetivos son comunes. Por eso no es necesario fiscalizar
ni controlar. Ese es el principio de la actitud.
Es
llevar a las personas de un grupo a realizar un proyecto
con alegría y creencia en el valor de la causa
propuesta.
En
las empresas victoriosas el diferencial es la actitud
proactiva, basada en la creencia de sus propios valores,
creando un valor competitivo adicional de gran importancia,
y que es prácticamente ignorado hoy.
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