| |
La
Motivación es descripta como "un estado interno
que excita, dirige y sostiene el comportamiento". En
otras palabras, la motivación es un sentimiento interno
que determina el continuar o cesar una actividad.
Existen
dos tipos de motivación. El primero es llamado motivación
intrínseca. Esta motivación viene de adentro
de uno mismo. Las actividades que los individuos hacen son
su propia recompensa. La gente se siente motivada porque ama
sinceramente la actividad que está desempeñando.
El
segundo tipo de motivación es llamada extrínseca.
Para quienes están motivados extrínsecamente,
sus recompensas son factores externos. Estas personas hacen
su trabajo para ganar una recompensa o evitar un castigo.
La mayoría de la gente está extrínsecamente
motivada. Nuestra sociedad (en distintas esferas de actividad)
pone mucho énfasis y presión en obtener recompensas
y un desempeño eficiente. Eso hace que sea muy difícil
estar intrínsecamente motivado.
¿Qué
motiva a la gente a trabajar?
Una
posible respuesta es la retribución económica.
La gente trabaja porque necesita alimentarse, vestirse, sostener
su hogar y velar por el bien de su familia. En años
pasados, la estrategia de las compañías para
conseguir gente que trabajara fuerte era ofrecerles una mayor
compensación económica. Pero actualmente las
organizaciones ofrecen menos oportunidades para aumentos y
promociones. Y los trabajadores, por otra parte, responden
a diferentes herramientas motivacionales.
Podemos
decir, entonces, que el pago ya no es la única motivación
para que la gente trabaje.
¿Qué
es lo que los trabajadores valoran?
Se
ha demostrado que lo que más valoran los trabajadores
son los "intangibles", es decir, el hecho de ser
apreciados por el trabajo realizado, el mantenerlos informados
acerca de las cosas que afectan al conjunto, tener un jefe
agradable que tenga tiempo de escucharlos, etc. Ninguno de
estos intangibles es muy costoso, pero sí toman tiempo
y dedicación por parte de los supervisores.
También
podemos decir que:
- Todos
los trabajadores necesitan sentirse importantes, necesitados,
lograr algo con sentido, sobresalir.
- Los
más importantes motivadores son: el logro de resultados,
el ser valorados y sentirse importantes, el ser incluidos
y aceptados o admirados por el grupo, el competir y ser
cabeza de otros grupos, el obtener influencia y status,
el ganar más dinero, el acceder a oportunidades de
hacer cosas que uno quiere, etc.
- La
llave es encontrar aquello que motiva a la gente.
Creando
la atmósfera correcta
Los
líderes que deseen que sus empleados trabajen fuerte
deben:
- Involucrar
a los trabajadores en la definición de problemas,
la resolución de los mismos y la toma de decisiones.
Estudios de psicología social revelan que involucrar
al personal en un proceso colaborativo, incrementa su nivel
de compromiso.
- Proveer
oportunidades de aprendizaje y de mejoramiento de sus habilidades.
Descubra nuevos y mejores caminos que incentiven a sus empleados
a hacer las cosas (por ejemplo, ofrecerles la posibilidad
de capacitarse en diferentes áreas: atención
al cliente, distintas áreas de la informática,
etc.).
- Otras
muchas ideas pueden surgir de la imaginación del
empleador o del supervisor. Es necesario sondear a los subordinados
y descubrir sus metas.
- Establecer
condiciones en las que las colaboraciones ocurran con facilidad
y naturalidad. La camaradería y el trabajo en equipo
crean un sentido de comunidad para los individuos involucrados
y puede facilitar que se sientan como colaboradores.
- Responder
a cada necesidad individual. Mostrar interés. Demostrar
una alineación entre las metas personales y las organizacionales.
Es importante explicar de qué manera los trabajadores
pueden obtener beneficios individuales al mismo tiempo que
se beneficia la organización.
- Crear
un ambiente de mucha confianza y respeto. El primer paso
para hacer esto es seguir la Regla de Oro: trata a tus empleados
como tú deseas ser tratado.
Creatividad,
depende de ti
Los
administradores o jefes deben ser creativos al momento de
recompensar a sus trabajadores. Tome tiempo para encontrar
aquello que motiva y anima específicamente a cada uno
de sus empleados, y luego imagine qué puede hacer para
que esas cosas sucedan.
Cada
vez que alguno de sus empleados realice un esfuerzo extra
en un proyecto o en lograr alguna meta en la que se hayan
puesto de acuerdo, reconozca el logro adecuadamente de una
manera única y memorable.
Por
ejemplo: puede escribir una carta a la familia del empleado
contándole acerca del reciente logro del mismo y lo
que ello significa para usted y para la compañía.
Puede organizar un almuerzo entre el empleado y el gerente
general de la compañía, o tal vez el presidente
de la misma puede llamar al empleado personalmente y agradecerle
por el trabajo bien hecho. También es posible averiguar
cuál es el hobby del empleado y comprar un pequeño
obsequio relacionado con mismo. O bien se podría organizar
un almuerzo o cena para un pequeño grupo de empleados
de alta performance.
Estas
ideas están limitadas sólo por la imaginación,
el tiempo y la creatividad. Es importante generar una historia
positiva para que el empleado pueda contarla a otros varias
veces. Amigos, familia y compañeros de trabajo deben
enterarse del logro individual del empleado y lo que hizo
la compañía para celebrarlo. De esta manera
el empleado podrá revivir el reconocimiento muchas
veces.
Otra
buena idea es crear mecanismos de reconocimiento en las operaciones
de la compañía. Por ejemplo, entregar premios:
"Premio a la Calidad", "Día de la Excelencia",
etc., motivando a que el personal se reúna en equipos
con el fin de conseguir mejoras en sus procesos. Y para plasmarlos
a todo nivel en la compañía, los resultados
pueden ser publicados en boletines internos, los que también
pueden incluir cartas de elogio de los clientes en relación
con empleados específicos, o sobre cómo fueron
tratados cuando necesitaron de sus servicios. Todo ello con
la idea de que el personal comparta actividades enriquecedoras,
se divierta, puedan conocerse mutuamente y desarrollen un
gran sentido de trabajo de equipo.
Recompensar al personal por trabajos excepcionales es básico
para mantenerlos motivados y que den lo mejor de sí.
Es importante lograr que estas recompensas generen orgullo,
entusiasmo y diversión.
Pautas
Finales para el Supervisor
- Reconozca
que cada persona es única, con sus debilidades y
fortalezas.
- Recompense
a los empleados por buenos desempeños, y no lo haga
por una performance baja.
- Desarrolle
un sistema de comunicación abierta y mantenga una
línea de información en ambas direcciones.
- Cuide
a sus empleados y guíelos.
- Desarrolle
un trabajo en equipo basado en la confianza y el respeto.
- Un
ambiente físico de trabajo es importante.
- Busque
a la persona indicada para el puesto.
- Cree
trabajos desafiantes en los que el empleado tenga oportunidades
de avanzar, crecer, tener reconocimiento y recompensa.
- Busque
motivar a sus empleados de la misma manera que le gustaría
que sus superiores lo motiven a usted.
- Sea
sensible al reaccionar ante necesidades insatisfechas.
El
papel principal en todo este proceso lo tiene el empleador.
El es el líder, el que lleva la batuta de la orquesta.
Según cómo dirija a su grupo, éste le
responderá. La tarea no es fácil, pero sí
muy desafiante. Organícese y lo logrará. |
|