El
tradicional ejecutivo moderno vive apurado mientras habla
por su Blackberry, hace anotaciones en una palm,
se amarra los zapatos, fuma un cigarro, y hasta es capaz de
manejar su auto. ¿Cómo puede hacer todo eso
al mismo tiempo?
Una
investigación reciente mostró que los típicos
ejecutivos del siglo 21 tienen placer en no tener tiempo para
nada. Trabajan 12 a 14 horas diarias, no toman vacaciones,
y frecuentan a sus familias por internet o en fotografía.
Generalmente no saben en qué curso van sus hijos.
En
este contexto, los procesos de capacitación y actualización
de los gerentes y profesionales están sufriendo profundos
cambios, verificándose los siguientes fenómenos.
1.
Reducido tiempo para frecuentar cursos, seminarios, actividades
de capacitación, talleres, cursos superiores en universidades.
Es muy difícil que un gerente tenga tiempo de 8 a 16
horas para asistir a una de estas actividades, dejando de
lado sus exigentes funciones de decisión.
2.
Limitado tiempo para leer libros, revistas y diarios concernientes
a su formación e interés profesional. Una encuesta
realizada entre cien gerentes chilenos, demostró que
la lectura de libros de management, recursos humanos, cambio
organizacional y similares es muy limitada y cada día
es menor.
3.
Elevado costo de conferencias y cursos que se realizan en
el país y que traen a gurúes internacionales,
que generalmente repiten sus valiosos aportes que están
en sus libros, pero con poco valor para quien desea adquirir
nuevos conocimientos.
4.
Cursos de postgrado, MBA y diplomados que se realizan en universidades,
con elevados aranceles, que requieren ocupar largas jornadas
para concluirlos, con la esperanza de mejorar jerárquicamente
en las empresas.
Estos
cursos son bastante exigentes y están orientados al
desarrollo gerencial, unos ajustados a las nuevas tendencias,
otros alejados de ellas, y que no contribuyen en la carrera
de los profesionales.
En
síntesis, no todos tienen acceso a ellos y los resultados
son poco mensurables.
Un
estudio de Entrepreneur Consultores demuestra que menos del
10 por ciento de la demanda de gerentes en Chile exige la
necesidad de contar con un MBA. Sin embargo, es más
validado en el desarrollo de carrera del profesional.
5.
La tradicional capacitación gerencial con Código
Sence, en los formatos de “adquisición de conocimientos”,
ya no sirve paro los tiempos actuales. Ahora se hace necesario
la formación de un nuevo hombre, adaptable al cambio,
tolerante a la incertidumbre, generador de resultados y con
altos valores humanos y personales.
6.
Falta de tiempo para generar conocimiento a través
de Internet. Esto significa una casi nula frecuencia a sitios
web que deberían ser de gran interés para los
gerentes y que son una clara forma de crecer profesionalmente.
7.
Reducido tiempo para la generación y mantención
de redes de contacto, las que no son “alimentadas”
durante la vida profesional, y que hacen mucha falta mientras
más edad tiene el profesional. Otro estudio de Entrepreneur
Consultores demuestra que llegando a los 50 años, muchos
gerentes han reducido sus redes a no más de 20 a 25
contactos actualizados, capaces de apoyar un proceso de desempleo
o de cambio personal.
Sumado
a esto, el gerente moderno tiene nulo tiempo para leer información
por Internet que sea de valor.
Entrepreneur
demuestra que ante el envío de un total de mil correos
electrónicos con un mensaje para reflexionar, de alto
contenido técnico, solo el 11 por ciento de los gerentes
lo leyó, y solo 1:2 por ciento lo comentó. El
estudio demuestra, además, que solo un 5 por ciento
de ellos se ha reunido con sus compañeros de estudio
de la universidad en los últimos dos años.
8.
Dificultades para generar tiempo disponible para sentarse
a reflexionar con algún amigo o consejero sobre el
futuro laboral y personal. La vida de un gerente, muchas veces,
se centra en enfrentar las urgencias de cada día, y
en la necesidad de resolverlas lo más pronto posible.
9.
Cada día más el ejecutivo tiene la obligación
de viajar, y esto dificulta más el aprendizaje y la
generación de nuevas competencias y habilidades.
Todos
estos factores hacen necesario generar nuevas formas de enfrentar
estos desafíos.
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